Desde la recepción y el uso de la información mediática podemos deducir por las lecturas y lo expuesto en clase que las audiencias tanto televisivas como de la cibernética son agentes activos que involucran e interponen, crean, mezclan y aglutinan desde imágenes hasta videos, blogs, twitean opinan, gestionan movimientos sociales en las redes, se puede participar de las formas más inpensables que en otros tiempos se podría imaginar.
Hoy en día cualquier individuo con una mediana educación y con un promedio de ingresos de clase media puede hacer parte del enorme sistema de prosumidores activos, sobre todo los menores de 30 años, que están en permanente conexión virtual y que se expresan intermitentemente con los demás y no conciben el mundo sin estar en la web. Tal vez los estudios de recepción nos pueden llevar más allá del mero suceso mediático, pues antropológicamente los individuos se hallan atravesados por la red. Aparecen nuevas formas de comunicarse con las personas y las constantes emisiones de imágenes y sonido deben dejar una huella trascendente en el sistema mental y sensorial.
