Rueda y Lévy los dos autores referenciados para comprender los alcances del concepto de cibercultura, nos expresan que hoy en día los espacios virtuales son interconexiones mediáticas que se convierten en una nueva forma de relacionarse, de trabajar, de entretenerse, de educarse y de traspasar barreras espaciales y temporales.
Teniendo en cuenta tal enfoque de interconexiones vitales, cibernéticas y su relación entorno- hombre, podemos comprender lo que son vidas conectadas en redes globales, por tanto es parte de nuestra cultura estar conectados siempre con algo o alguien. El estar conectados se convierte en el estar al tanto, en hacer parte del ciclo veloz de la contemporaniedad y por tanto del tecnología en la que vivimos cada día más dependientes.
Los sistemas de redes y altas tecnologías comunicativas estructuran el pensamiento y la formas de representación de la realidad. La cultura se orienta en éste sentido como una cibercultura que traspasa y reconstruye imaginarios sociales. Los imaginarios sociales surgen como agrupaciones de personas que emplean las redes para propósitos políticos. Por ejemplo las agrupaciones de Facebook son en general lideradas por ideas que proponen inconformidades sociales o formas de pertenecer y fusionarse con otros en búsqueda de identidades perdidas o que luchan por ser reconocidas.
Por tanto la cibercultura es una plataforma de reconocimiento social que ayuda y facilita las identidades sociales de forma virtual y aglomera constantemente simbologías culturales.
Les recomiendo un link que relaciona la cibercultura con la antropología.





